Llueve mucho

LLUEVE MUCHOEse día desastroso (que llovió tanto) me tocó hacer unos pendientes impostergables, caminé mucho por lugares estrechos, con muchas personas y en algunos casos tuve que llevar el paraguas semicerrado.

La imagen me gustó (que no esté el paraguas totalmente abierto) y no sé por qué, me quedé pensando en ello.

El día de la tormenta fue el miércoles pasado; hace una semana y por el color de la luz y el olor a humedad, probablemente hoy vuelva a llover.

Pero vamos a ponerle música a la imágen:

Leonardo Favio – llovía, llovía

 

El hombre del paraguas

HOMBRE DEL PARAGUASÉl siempre salía con su paraguas, siempre, siempre, siempre y nunca llovía.

Pero el día en que se le olvidó la sombrilla, ese día sí llovió. Quedando así demostrado que cuando te toca, te toca.

Recordemos viejos tiempos (Los abuelos de la nada – Mil horas)

“… Loco, estás mojado, ya no te quiero”