Que feo es andar de mal humor

cocodrilo bravo

Y de la amargura de vivir solamente quedarán días marchitos y malos recuerdos. Mejor no imitar al cocodrilo: eso de esconderse en un pantano para lanzar mordiscos a los incautos es una práctica que no puede traer nada bueno.

 

 

Cuando me amargo

CHANDELIER

Me pongo muy silencioso y camino por ahí como si fuera un vampiro fantasma con un rostro solemne y frío. Claro todo es parte de un pequeño show que he pulido durante años de práctica. Gracias a Dios siempre el espectáculo termina con una buena carcajada y entonces se disipan las sombras espectrales del alma.