Pero también lo que esperas

Me disponboxeador egoía a ir a una reunión de trabajo y en algún momento me tensé. Estaba en pie de guerra, pero me di cuenta que eran sombras y fantasmas de eventos pasados. Respiré profundo e hice todo lo posible por ir con muy buena cara y buen ánimo. Al final todo resultó ser muy agradable, me divertí y todo fluyó.

Muy atento a las emociones conflictivas. Como me dijo una amiga muy sabia: “En esta vida recibes lo que das, pero también lo que esperas

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