Laura Celeste Concepción

botas Nunca disfrutó la vida, siempre estaba demasiada preocupada por sus botas: que si estaban manchadas, que si no estaban bien brillantes, que dónde podría conseguir otras iguales, que si se le estaban desgastando.

¡Pero cuánta angustia por un par de zapatos!

Por cierto, se quedó solterona la pobre.

 

Cuando se fue de este mundo (a los 99 años), la enterraron con sus botas y un chistoso colocó esta música desde un lugar cercano al cementerio.

These book are made for walkin’ – Nancy Sinatra