Esperar

la dulce espera

Esperar puede ser hermoso y también provechoso.

Todo depende de ti ¿Tienes un buen libro? ¿Un cuaderno para dibujar y anotar tus ideas? Todo depende de ti.

Puedes gritar, patalear, indignarte, andar molesto… Pero tú, si lo deseas, tienes la opción de aprovechar tu tiempo.

Y cuando la persona que te hizo esperar llegue corriendo y con mil excusas, tú puedes sonreír y decir: “Gracias porque me regalaste un tiempo para mí”

… Y respira profundo 😉